Aunque en principio parece tener sentido pagar gastos de roaming cuando uno lleva un Smartphone a otro país, en Europa, este planteo tiene menos sentido. Cuando tantos países están juntos en un área relativamente pequeña y lleva menos tiempo viajar de uno a otro que un viaje a través de algunos estados en los Estados Unidos, el tema de los gastos de roaming toma otro tinte, un tinte que la Unión Europea quiere tratar.
Efectivo el 1ro. de julio, nuevos topes para las tarifas comenzarán a regir, prohibiendo a los proveedores móviles cobrar más de una cierto monto por gastos de roaming por llamadas telefónicas, mensajes de texto y tarifas de datos. Considerando la relativa facilidad con que los europeos pueden permanecer en otros países, se consideró la movida como una medida para bajar los gastos para los ciudadanos corrientes que viajan con sus teléfonos, lo cual en Europa puede implicar, a veces, un viaje de menos de cien kilómetros.
Las nuevas reglas prohíben precios por encima de 70 centavos por megabyte para tarifas de datos, aunque ésta se reducirá a 45 centavos en 2013 y llegará a 20 centavos en 2014. Las llamadas de voz bajarán de 35 centavos a 29 centavos el minuto, llegando a 19 centavos en 2014, mientras que la recepción de llamadas irá de 8 centavos el minuto a 5 centavos en 2014. Por su parte, las tarifas de mensajes de texto serán de tan solo 9 centavos por mensaje este año y llegarán a 6 centavos en 2014. La Comisión Europea estima que habrán ahorros substanciales para las familias, con la proyección de que una familia belga de 4 personas viajando a Francia o a Italia por una semana ahorraría 200 euros – aprox. 260 dólares – para obtener servicio de datos en sus smartphones, lo cual sería verdaderamente un ahorro notable.
Y mientras que los usuarios comunes seguramente estarán contentos con estos acontecimientos, en el largo plazo probablemente compartirán las frustraciones que los proveedores celulares sufrirán a consecuencia de esto. Mientras que en el corto plazo los usuarios estarán felices de no tener que pagar altas tarifas por haber cruzado las fronteras de su país, normalmente los topes en los precios no generan un efecto positivo en el mercado en el largo plazo, reduciendo las opciones para los usuarios y los servicios ofrecidos ya que aquellas empresas que permanecen en el campo, reducen sus gastos para ahorrar dinero en los costos requeridos para proveer dichos servicios.
Es un tema difícil; mientras aquellos en los Estados Unidos pueden compadecerse de cuán terrible sería si los precios de servicos móviles se dispararan al cruzar de un estado a otro –lo cual es casi como viajar a otro país en Europa—al mismo tiempo somos conscientes de los efectos negativos de poner precios tope en los mercados.
Esperemos que se pueda encontrar una mejor solución para este problema, una solución que no implique una intervención tan dramática del gobierno para que funcione.
Edited by Rich Steeves